Mientras bebía mi trago negro y oscuro,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras mi cielo celeste se transformaba en una bruma gris,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras veía envejecer mis manos y mi cuerpo,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras mis ojos se nublaban por las lagrimas,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras mi cabello desaparecía con el viento,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras mis sueños e ilusiones se desvanecían,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras la dulce espera se transformaba en agonía,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras mis oídos se volvían necios frente a la ayuda,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras rompía mi crucifijo olvidándome de Dios,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras le daba la espalda al amor que estaba en frente mío,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Mientras que el olvido no era mas que una forma de supervivencia,
escuchaba unos golpes sobre la puerta.
Hasta que el día en el me desmoronaba,