 Tal vez seas la chica de mis sueños, te imagino t digo que es un hecho; busco la manera pensar, seguir tal y como esta, vivir sin ti me convierte en un moribundo; sentir como aquel viejo que solía decir – hijo no haz de vivir de lo que quieres conseguir-. Te quiero encontrar, como aquella perla que rodaba en el mar, el sol tiño tu piel de coral, te siento y no quiero dejar de soñar, te miro de nuevo y quisiera rezar, aquellas insignias del trébol que solías recitar, como esa canción que solíamos escuchar. Te sigo pensando, no te puedo olvidar, el brillo de tus ojos, son los que suelen brillar como el sol, que jamás podré encontrar, en tu tersa piel abismal. Quisiera saber la formula para poder olvidar, tus besos, tus caricias, tus palabras que me solías recitar, al estar los dos juntos a la orilla del mar. Maldito perfume de rosas, hacen que todas las cosas, las vea de una manera hermosa. Hoy ya quiero olvidarte, tu nombre lo escucho por todas partes. Odiarte me queda pequeño, lo que estoy viviendo, no es un sueño, de echo es una maldita realidad, si esa que no me deja descansar, aborrezco aquella foto, que yo había roto. No lo puedo trasmitir, pero el perfume de abril, aun sigue aniquilándome a mí. Veo otras mujeres, intento convivir, pero aun no dejo de pensar en ti, que podría hacer yo así, si aun llorando, sigues tú llamando, para volver a la fantasía que yo he guardado. |